Gastroenteritis, Gea para los amigos. ¿Qué debemos saber?


Esta semana estoy muy concienciada con las gastroenteritis, podría decir que en estos días he cambiado más de 25 pañales en 24 horas y me quedaría corta... Así que desde el otro lado me he dado cuenta de muchas preguntas que pueden surgir y alguno de esos abuelimitos que tanto nos gustan. Vamos a ello.

La gastroenteritis, Gea para los amigos, hace referencia a la infección del sistema digestivo, como cualquier otra Itis con la peculiaridad de que por lo general se autolimita. Lo más frecuente es que esté producida por virus.

Para poder decir que se trata de una Gea tiene que haber como sintomatología obligatoria diarrea y en muchas ocasiones puede asociar fiebre, vomitos, náuseas, dolor abdominal... pero no necesariamente.

Un concepto que me gusta explicar es que la diarrea no es sólo que aumente la frecuencia de las deposiciones, también es que disminuya la consistencia de las mismas, incluso manteniendo la misma frecuencia habitual.




Pero vayamos al grano, ¿que es lo que me tiene que preocupar de una gastroenteritis?

Siempre hay excepciones y cada caso tiene sus variantes (viajes recientes, niños de riesgo...) pero de forma general lo más importante es vigilar el estado de hidratación del niñ@ y la presencia de productos patológicos en las heces (sangre o moco).

Con la diarrea y por supuesto con los vómitos perdemos mucha cantidad de agua y solutos que si no los reponemos vamos gastando y nos quedamos sin y es ahí donde reside el riesgo de esta enfermedad, en la potencial deshidratación. Sobretodo en los menores de un año, especialmente por debajo de 3 meses.

Hay muchos signos que ayudan a saber si el niñ@ está deshidratado independientemente de la edad ( que tengan las mucosas húmedas, que lloren con lágrimas, que tengan la piel elástica, que no tengan la fontanela deprimida, los ojos hundidos...) y es lo que tenemos que vigilar.

Y ¿cómo puedo evitar que esto ocurra?

Pues facilísimo. Se trata de reponer lo que pierda. Si es un lactante que toma pecho será recomendable ofrecer constantemente para que hagas pequeñas tomas muy a menudo y sino, el suero de rehidratación oral será su mejor amigo durante esos días. Para los más exquisitos hay de todo tipo de sabores en la farmacia, alguno tendrá que ser de su agrado.

¿Cómo le damos el suero?

Para mí lo más importante es que esté bien fresquito. Podéis hacer la prueba y tomar un chupito a temperatura ambiente, primo hermano de una cerveza caliente, un asco.

Y para gustos, colores; fresa, naranja, multifrutas, Coca Cola... incluso neutro. Yo antes recomendaba este último cuando me decían que eran un poco maniáticos con las medicinas, me habían dicho que era como agua. Os diré que lo probé y juré no recomendarle eso a nadie nunca jamás.

Como regla general por cada diarrea que tenga habrá que darle un poco de suero (se suele decir que el peso del niño x10 en mililitros, no hay máximo, pero 250ml es más que suficiente y si tiene menos de 2 años entre 50-100 por cada deposición), al final la cantidad no es una ciencia exacta, se trata de asegurarnos que está bien hidratado y que va bebiendo de forma continua a lo largo del día.

Bueno, parece que si superamos la barrera de que se tome el suero esto es bastante fácil, pero se complica cuando aparecen los vómitos.

Si además vomita se recomienda esperar unos 20-30' a que se le pase la sensación nauseosa y después ofrecer el suero pero en este caso lentamente que muchas veces motivados por la sed beben muy rápido y vuelven a vomitar. (la cantidad recomendada orientariva sería por cada vómito, el peso x 3 en ml).

Si después de todo esto sigue vomitando y no hay manera que tome el suero entonces tendríais que acudir a un pediatra a que lo valore y en algunos casos le de una medicamento que se pone debajo de la lengua y ayuda a frenar la fiesta del vómito.

Hemos dicho que otra cosa que teníamos que vigilar es que no apareciera sangre ni moco.

Si es el caso, también debe ser valorado por su médico. Muchas veces de tantas deposiciones se produce una pequeña herida en la mucosa  que puede sangrar un poco, pero otras veces es un signo que puede hacer pensar que se trate de algún bichillo menos común y puede estar indicado recoger un cultivo o hacer otro estudio. Lo que es importante es saber que es un motivo para consultar.

Independientemente de todo esto en menores de 3 meses es importante siempre consultar con tu pediatra ya que será crucial que lo explore para que no se nos pase nada por alto.

Fuera de estos signos de alarma, una cosa que es importante saber y lo siento, pero la realidad es que el aspecto de la caca nos da un poco de igual.

Os voy a confesar que he entendido muchas cosas estos días. Solía impactarme mucho cuando venían los padres a la urgencia con la galería de imágenes del móvil llena de fotos de las deposiciones de sus hijos, dispuestos a enseñártelas con el máximo zoom (" Esque es súper verde" "Esque es súper amarilla" "Esque tiene trozos enteros" ... ) y seamos sinceros, nos importa una.... ya sabéis.



Pues bien PORFIIIIIN lo he entendido, Esque es alucinante el mundo de colores y texturas que descubren tus retinas. Entiendo vuestra admiración y sorpresa, pero de verdad, eso las guardamos para el recuerdo personal, una carpeta en el móvil; "las cagadas de mi hij@"

De toda la vida se ha dicho que cuando uno está malo de la tripa la dieta blanda es lo mejor, recuerdo que hasta en el colegio con tu mal cuerpito te ponían un trozo de jamón reseco y un arroz desabrido. Pues bien, actualmente las recomendaciones dicen que no hay que hacer ninguna dieta especial. Pero esto no quiere decir que hagamos una excursión al Mc Donalds, con sentido común. Evitar alimentos grasos y azucarados ya que estimulan el tránsito intestinal y pueden empeorar el cuadro. Nada de bebidas gaseosas, evitar salsas, chocolates, picantes... una alimentación mediterránea sana, que no debería diferir mucho de lo habitual. Y no, como ya hemos dicho en otras ocasiones por una Gea no hay que retirar la lactosa, dar fórmulas hidrolizadas ni por supuesto diluir los biberones.

Es normal que durante estos días no tengan mucho apetito por eso es recomendable ofrecer alimentos frecuentemente pero en pequeñas cantidades, sin forzar. Y el suero siempre complementando.

En las preguntas de los lunes hablábamos del aquarius, pues bien, no sirve. Su composición no tiene la misma cantidad de minerales que tienen los sueros y sería insuficiente, ademas suele tener  más azúcar del que necesitamo. 

En el caso de los niños tampoco está indicado dar medicamentos para frenar las diarreas y como hemos comentado, en el caso de los vómitos la medicación  tiene sus indicaciones y debe ser recomendado por un médico, ya que no siempre se puede tomar.

Os dejo un poquito de esperanza, ya que hay dos probióticos que parece que pueden ayudar a acortar la duración del cuadro, estos son el Lactobacillus rhamnosus GG y saccharomyces boulardii (pregunta por ellos en la farmacia)

En definitiva, mucha mucha paciencia, frecuente hidratación con suero oral, alimentación sin restricciones (con sentido común) y nada de medicamentos, como mucho probióticos.

Espero que os sirva !!