Convulsiones febriles

Recuerdo un día durante mi primer año de residencia que no se me olvidará nunca.

Estaba de guardia en el servicio de urgencias del Hospital y de pronto se escucharon gritos, una madre aterrada entraba por la puerta en ropa interior y zapatillas de estar por casa con su hijo cogido en brazos gritando "se muere, se muere".

Entramos en el box de urgencias y dejó al niño sobre la camilla, dormido, respirando tranquilo.

Tras unos minutos, en los que la madre recuperaba el aliento nos relató un episodio típico de convulsión febril. "pensaba que se moría..."-dijo tapándose con una sábana que le habíamos dejado.


Y es así, descrita como percepción en los padres de muerte inminente.

Las convulsiones febriles típicas son una entidad benigna. ¿Benigno? ¿Que alguien convulsione? Sí, no me he vuelto loca, de ello vamos a hablar.


Las convulsiones febriles típicas aparecen entre los 3 meses y los 5 años. Duran menos de 15 minutos y consisten en episodios de movimientos generalizados del cuerpo en contexto de fiebre.

En contexto de fiebre no quiere decir que necesariamente en el momento de la crisis la presenten, de hecho en la mayoría de las ocasiones la fiebre aparece posterior a la crisis.

El riesgo de convulsionar no va en relación con la gravedad de la fiebre, no tiene más riesgo de convulsión un niño con 39ºc que otro con 38ºc. El riesgo lo marca los cambios bruscos de temperatura tanto en ascenso como en descenso.

Por eso no hay que obsesionarse con bajar la fiebre muy rápido (Echa un vistazo a la entrada Querida fiebre si quieres saber más)


Cuando un niño convulsiona hay que ponerle en posición lateral, alejar todo aquello que le rodee con lo que se pueda hacer daño y NUNCA meterle nada en la boca, ya que eso de que se tragan la lengua es otra de las leyendas difíciles de eliminar.


Las convulsiones febriles habitualmente son muy limitadas en el tiempo y duran en torno a dos minutos, dos minutos que deben parecer un año, lo sé, pero en ese momento hay que mantener la calma y esperar a que se pase y si se prolonga avisar a los servicios médicos.


Si es la primera vez que ocurre sí debe acudir al servicio de urgencias del hospital para valoración por un pediatra, pero os sorprendería ver el manejo que tienen muchos padres cuyos hijos presentan episodios repetidos y saben cómo actuar.


En casos conocidos si la crisis dura más de 2 minutos disponemos de una medicación que se puede aplicar en forma de enema y que corta la crisis, volviendo al estado basal del niño. En caso de que el episodio sea muy largo o encuentres al niño raro tras el episodio, se recomienda acudir para valoración.


Las crisis febriles simples no se tratan con medicación. No deterioran el cerebro. No significa que el niño sea epiléptico.

Es cierto que cuando tienes una crisis febril es más probable que puedas tener otra, pero no quiere decir que vaya a desarrollar una epilepsia en el futuro. Los antecedentes familiares de crisis febriles aumentan el riesgo de poder presentarlas.

Suelen aparecer en los primeros días de fiebre y no guardan relación con la gravedad del proceso que te produce la fiebre. En muchas ocasiones son procesos virales banales las que lo producen.


Soy la primera que cuando veo un niño convulsionar los minutos me parecen horas y os aseguro que no, no es nada agradable. Pero debemos saber que las convulsiones febriles simples son muy frecuentes(hasta un 5% de los niños en ese rango de edad), son benignas, no implican deterioro neurológico y no necesitan medicación.


Un saludo a tod@s!!!